Las 95 tesis de Martín Lutero

https://i0.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/lutero-95tesis.jpg
          Martín Lutero clava las 95 tesis.

Viernes 31 de Octubre del 2008
Historia Cristiana
Alemania

Por: R. P. Martín Lutero

Por amor a la verdad y en el afán de sacarla a luz, se discutirán en Wittenberg las siguientes proposiciones bajo la presidencia del R. P. Martín Lutero, Maestro en Artes y en Sagrada Escritura y Profesor Ordinario de esta última disciplina en esa localidad. Por tal razón, ruega que los que no puedan estar presentes y debatir oralmente con nosotros, lo hagan, aunque ausentes, por escrito. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

1. Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dijo: “Haced penitencia…”, ha querido que toda la vida de los creyentes fuera penitencia.

2. Este término no puede entenderse en el sentido de la penitencia sacramental (es decir, de aquella relacionada con la confesión y satisfacción) que se celebra por el ministerio de los sacerdotes.

3. Sin embargo, el vocablo no apunta solamente a una penitencia interior; antes bien, una penitencia interna es nula si no obra exteriormente diversas mortificaciones de la carne.

4. En consecuencia, subsiste la pena mientras perdura el odio al propio yo (es decir, la verdadera penitencia interior), lo que significa que ella continúa hasta la entrada en el reino de los cielos.

5. El Papa no quiere ni puede remitir culpa alguna, salvo aquella que él ha impuesto, sea por su arbitrio, sea por conformidad a los cánones.

6. El Papa no puede remitir culpa alguna, sino declarando y testimoniando que ha sido remitida por Dios, o remitiéndola con certeza en los casos que se ha reservado. Si éstos fuesen menospreciados, la culpa subsistirá íntegramente.

7. De ningún modo Dios remite la culpa a nadie, sin que al mismo tiempo lo humille y lo someta en todas las cosas al sacerdote, su vicario.

8. Los cánones penitenciales han sido impuestos únicamente a los vivientes y nada debe ser impuesto a los moribundos basándose en los cánones.

9. Por ello, el Espíritu Santo nos beneficia en la persona del Papa, quien en sus decretos siempre hace una excepción en caso de muerte y de necesidad.

10. Mal y torpemente proceden los sacerdotes que reservan a los moribundos penas canónicas en el purgatorio.

11. Esta cizaña, cual la de transformar la pena canónica en pena para el purgatorio, parece por cierto haber sido sembrada mientras los obispos dormían.

12. Antiguamente las penas canónicas no se imponían después sino antes de la absolución, como prueba de la verdadera contrición.

13. Los moribundos son absueltos de todas sus culpas a causa de la muerte y ya son muertos para las leyes canónicas, quedando de derecho exentos de ellas.

14. Una pureza o caridad imperfectas traen consigo para el moribundo, necesariamente, gran miedo; el cual es tanto mayor cuanto menor sean aquéllas.

15. Este temor y horror son suficientes por sí solos (por no hablar de otras cosas) para constituir la pena del purgatorio, puesto que están muy cerca del horror de la desesperación.

16. Al parecer, el infierno, el purgatorio y el cielo difieren entre sí como la desesperación, la cuasi desesperación y al seguridad de la salvación.

17. Parece necesario para las almas del purgatorio que a medida que disminuya el horror, aumente la caridad.

18. Y no parece probado, sea por la razón o por las Escrituras, que estas almas estén excluidas del estado de mérito o del crecimiento en la caridad.

19. Y tampoco parece probado que las almas en el purgatorio, al menos en su totalidad, tengan plena certeza de su bienaventuranza ni aún en el caso de que nosotros podamos estar completamente seguros de ello.

20. Por tanto, cuando el Papa habla de remisión plenaria de todas las penas, significa simplemente el perdón de todas ellas, sino solamente el de aquellas que él mismo impuso.

21. En consecuencia, yerran aquellos predicadores de indulgencias que afirman que el hombre es absuelto a la vez que salvo de toda pena, a causa de las indulgencias del Papa.

22. De modo que el Papa no remite pena alguna a las almas del purgatorio que, según los cánones, ellas debían haber pagado en esta vida.

23. Si a alguien se le puede conceder en todo sentido una remisión de todas las penas, es seguro que ello solamente puede otorgarse a los más perfectos, es decir, muy pocos.

24. Por esta razón, la mayor parte de la gente es necesariamente engañada por esa indiscriminada y jactanciosa promesa de la liberación de las penas.

25. El poder que el Papa tiene universalmente sobre el purgatorio, cualquier obispo o cura lo posee en particular sobre su diócesis o parroquia.

26. Muy bien procede el Papa al dar la remisión a las almas del purgatorio, no en virtud del poder de las llaves (que no posee), sino por vía de la intercesión.

27. Mera doctrina humana predican aquellos que aseveran que tan pronto suena la moneda que se echa en la caja, el alma sale volando.

28. Cierto es que, cuando al tintinear, la moneda cae en la caja, el lucro y la avaricia pueden ir en aumento, más la intercesión de la Iglesia depende sólo de la voluntad de Dios.

29. ¿Quién sabe, acaso, si todas las almas del purgatorio desean ser redimidas? Hay que recordar lo que, según la leyenda, aconteció con San Severino y San Pascual.

30. Nadie está seguro de la sinceridad de su propia contrición y mucho menos de que haya obtenido la remisión plenaria.

31. Cuán raro es el hombre verdaderamente penitente, tan raro como el que en verdad adquiere indulgencias; es decir, que el tal es rarísimo.

32. Serán eternamente condenados junto con sus maestros, aquellos que crean estar seguros de su salvación mediante una carta de indulgencias.

33. Hemos de cuidarnos mucho de aquellos que afirman que las indulgencias del Papa son el inestimable don divino por el cual el hombre es reconciliado con Dios.

34. Pues aquellas gracias de perdón sólo se refieren a las penas de la satisfacción sacramental, las cuales han sido establecidas por los hombres.

35. Predican una doctrina anticristiana aquellos que enseñan que no es necesaria la contrición para los que rescatan almas o confessionalia.

36. Cualquier cristiano verdaderamente arrepentido tiene derecho a la remisión plenaria de pena y culpa, aun sin carta de indulgencias.

37. Cualquier cristiano verdadero, sea que esté vivo o muerto, tiene participación en todos lo bienes de Cristo y de la Iglesia; esta participación le ha sido concedida por Dios, aun sin cartas de indulgencias.

38. No obstante, la remisión y la participación otorgadas por el Papa no han de menospreciarse en manera alguna, porque, como ya he dicho, constituyen un anuncio de la remisión divina.

39. Es dificilísimo hasta para los teólogos más brillantes, ensalzar al mismo tiempo, ante el pueblo. La prodigalidad de las indulgencias y la verdad de la contrición.

40. La verdadera contrición busca y ama las penas, pero la profusión de las indulgencias relaja y hace que las penas sean odiadas; por lo menos, da ocasión para ello.

41. Las indulgencias apostólicas deben predicarse con cautela para que el pueblo no crea equivocadamente que deban ser preferidas a las demás buenas obras de caridad.

42. Debe enseñarse a los cristianos que no es la intención del Papa, en manera alguna, que la compra de indulgencias se compare con las obras de misericordia.

43. Hay que instruir a los cristianos que aquel que socorre al pobre o ayuda al indigente, realiza una obra mayor que si comprase indulgencias.

44. Porque la caridad crece por la obra de caridad y el hombre llega a ser mejor; en cambio, no lo es por las indulgencias, sino a lo mas, liberado de la pena.

45. Debe enseñarse a los cristianos que el que ve a un indigente y, sin prestarle atención, da su dinero para comprar indulgencias, lo que obtiene en verdad no son las indulgencias papales, sino la indignación de Dios.

46. Debe enseñarse a los cristianos que, si no son colmados de bienes superfluos, están obligados a retener lo necesario para su casa y de ningún modo derrocharlo en indulgencias.

47. Debe enseñarse a los cristianos que la compra de indulgencias queda librada a la propia voluntad y no constituye obligación.

48. Se debe enseñar a los cristianos que, al otorgar indulgencias, el Papa tanto más necesita cuanto desea una oración ferviente por su persona, antes que dinero en efectivo.

49. Hay que enseñar a los cristianos que las indulgencias papales son útiles si en ellas no ponen su confianza, pero muy nocivas si, a causa de ellas, pierden el temor de Dios.

50. Debe enseñarse a los cristianos que si el Papa conociera las exacciones de los predicadores de indulgencias, preferiría que la basílica de San Pedro se redujese a cenizas antes que construirla con la piel, la carne y los huesos de sus ovejas.

51. Debe enseñarse a los cristianos que el Papa estaría dispuesto, como es su deber, a dar de su peculio a muchísimos de aquellos a los cuales los pregoneros de indulgencias sonsacaron el dinero aun cuando para ello tuviera que vender la basílica de San Pedro, si fuera menester.

52. Vana es la confianza en la salvación por medio de una carta de indulgencias, aunque el comisario y hasta el mismo Papa pusieran su misma alma como prenda.

53. Son enemigos de Cristo y del Papa los que, para predicar indulgencias, ordenan suspender por completo la predicación de la palabra de Dios en otras iglesias.

54. Oféndese a la palabra de Dios, cuando en un mismo sermón se dedica tanto o más tiempo a las indulgencias que a ella.

55. Ha de ser la intención del Papa que si las indulgencias (que muy poco significan) se celebran con una campana, una procesión y una ceremonia, el evangelio (que es lo más importante) deba predicarse con cien campanas, cien procesiones y cien ceremonias.

56. Los tesoros de la iglesia, de donde el Papa distribuye las indulgencias, no son ni suficientemente mencionados ni conocidos entre el pueblo de Dios.

57. Que en todo caso no son temporales resulta evidente por el hecho de que muchos de los pregoneros no los derrochan, sino más bien los atesoran.

58. Tampoco son los méritos de Cristo y de los santos, porque éstos siempre obran, sin la intervención del Papa, la gracia del hombre interior y la cruz, la muerte y el infierno del hombre exterior.

59. San Lorenzo dijo que los tesoros de la iglesia eran los pobres, mas hablaba usando el término en el sentido de su época.

60. No hablamos exageradamente si afirmamos que las llaves de la iglesia (donadas por el mérito de Cristo) constituyen ese tesoro.

61. Esta claro, pues, que para la remisión de las penas y de los casos reservados, basta con la sola potestad del Papa.

62. El verdadero tesoro de la iglesia es el sacrosanto evangelio de la gloria y de la gracia de Dios.

63. Empero este tesoro es, con razón, muy odiado, puesto que hace que los primeros sean postreros.

64. En cambio, el tesoro de las indulgencias, con razón, es sumamente grato, porque hace que los postreros sean primeros.

65. Por ello, los tesoros del evangelio son redes con las cuales en otros tiempos se pescaban a hombres poseedores de bienes.

66. Los tesoros de las indulgencias son redes con las cuales ahora se pescan las riquezas de los hombres.

67. Respecto a las indulgencias que los predicadores pregonan con gracias máximas, se entiende que efectivamente lo son en cuanto proporcionan ganancias.

68. No obstante, son las gracias más pequeñas en comparación con la gracia de Dios y la piedad de la cruz.

69. Los obispos y curas están obligados a admitir con toda reverencia a los comisarios de las indulgencias apostólicas.

70. Pero tienen el deber aún más de vigilar con todos sus ojos y escuchar con todos sus oídos, para que esos hombres no prediquen sus propios ensueños en lugar de lo que el Papa les ha encomendado.

71. Quién habla contra la verdad de las indulgencias apostólicas, sea anatema y maldito.

72. Mas quien se preocupa por los excesos y demasías verbales de los predicadores de indulgencias, sea bendito.

73. Así como el Papa justamente fulmina excomunión contra los que maquinan algo, con cualquier artimaña de venta en perjuicio de las indulgencias.

74. Tanto más trata de condenar a los que bajo el pretexto de las indulgencias, intrigan en perjuicio de la caridad y la verdad.

75. Es un disparate pensar que las indulgencias del Papa sean tan eficaces como para que puedan absolver, para hablar de algo imposible, a un hombre que haya violado a la madre de Dios.

76. Decimos por el contrario, que las indulgencias papales no pueden borrar el más leve de los pecados veniales, en concierne a la culpa.

77. Afirmar que si San Pedro fuese Papa hoy, no podría conceder mayores gracias, constituye una blasfemia contra San Pedro y el Papa.

78. Sostenemos, por el contrario, que el actual Papa, como cualquier otro, dispone de mayores gracias, saber: el evangelio, las virtudes espirituales, los dones de sanidad, etc., como se dice en 1ª de Corintios 12.

79. Es blasfemia aseverar que la cruz con las armas papales llamativamente erecta, equivale a la cruz de Cristo.

80. Tendrán que rendir cuenta los obispos, curas y teólogos, al permitir que charlas tales se propongan al pueblo.

81. Esta arbitraria predicación de indulgencias hace que ni siquiera, aun para personas cultas, resulte fácil salvar el respeto que se debe al Papa, frente a las calumnias o preguntas indudablemente sutiles de los laicos.

82. Por ejemplo: ¿Por qué el Papa no vacía el purgatorio a causa de la santísima caridad y la muy apremiante necesidad de las almas, lo cual sería la más justa de todas las razones si él redime un número infinito de almas a causa del muy miserable dinero para la construcción de la basílica, lo cual es un motivo completamente insignificante?

83. Del mismo modo: ¿Por qué subsisten las misas y aniversarios por los difuntos y por qué el Papa no devuelve o permite retirar las fundaciones instituidas en beneficio de ellos, puesto que ya no es justo orar por los redimidos?

84. Del mismo modo: ¿Qué es esta nueva piedad de Dios y del Papa, según la cual conceden al impío y enemigo de Dios, por medio del dinero, redimir un alma pía y amiga de Dios, y por que no la redimen más bien, a causa de la necesidad, por gratuita caridad hacia esa misma alma pía y amada?

85. Del mismo modo: ¿Por qué los cánones penitenciales que de hecho y por el desuso desde hace tiempo están abrogados y muertos como tales, se satisfacen no obstante hasta hoy por la concesión de indulgencias, como si estuviesen en plena vigencia?

86. Del mismo modo: ¿Por qué el Papa, cuya fortuna es hoy más abundante que la de los más opulentos ricos, no construye tan sólo una basílica de San Pedro de su propio dinero, en lugar de hacerlo con el de los pobres creyentes?

87. Del mismo modo: ¿Qué es lo que remite el Papa y qué participación concede a los que por una perfecta contrición tienen ya derecho a una remisión y participación plenarias?

88. Del mismo modo: ¿Que bien mayor podría hacerse a la iglesia si el Papa, como lo hace ahora una vez, concediese estas remisiones y participaciones cien veces por día a cualquiera de los creyentes?

89. Dado que el Papa, por medio de sus indulgencias, busca más la salvación de las almas que el dinero, ¿por qué suspende las cartas e indulgencias ya anteriormente concedidas, si son igualmente eficaces?

90. Reprimir estos sagaces argumentos de los laicos sólo por la fuerza, sin desvirtuarlos con razones, significa exponer a la Iglesia y al Papa a la burla de sus enemigos y contribuir a la desdicha de los cristianos.

91. Por tanto, si las indulgencias se predicasen según el espíritu y la intención del Papa, todas esas objeciones se resolverían con facilidad o más bien no existirían.

92. Que se vayan, pues todos aquellos profetas que dicen al pueblo de Cristo: “Paz, paz”; y no hay paz.

93. Que prosperen todos aquellos profetas que dicen al pueblo: “Cruz, cruz” y no hay cruz.

94. Es menester exhortar a los cristianos que se esfuercen por seguir a Cristo, su cabeza, a través de penas, muertes e infierno.

95. Y a confiar en que entrarán al cielo a través de muchas tribulaciones, antes que por la ilusoria seguridad de paz.

Wittenberg, 31 de octubre de 1517.
.

https://i2.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/95-tesis.jpg
Las 95 tesis de Lutero.

 
VIDEO:

Vea un video donde se aprecia ese memorable hecho histórico cuando Martín Lutero clava las 95 tesis contra las indulgencias, que eran documentos que certificaban el perdón de los pecados por una suma de dinero, que Juan Tetzel vendía en Alemania por orden del Papa León X para construir la Basílica de San Pedro en Roma.

Película ”LUTERO”: Martín Lutero clava las 95 tesis contra la venta de las indulgencias católicas.

Anuncios

¡FELIZ DÍA DE LA REFORMA!

https://i1.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/conmemoracion-reforma.jpg

Viernes 31 de Octubre del 2008
Eventos Cristianos
 Perú

Este 31 de octubre, mientras muchas personas se divertirán en el jolgorio pagano de Halloween, en las Iglesias Cristianas Evangélicas celebraremos el “Día de la Reforma Evangélica o Protestante”.

Conmemoraremos la fecha y el acontecimiento, cuando el Señor inquietó la conciencia de un sacerdote llamado Martín Lutero hace 5 siglos, iniciándose así la vuelta a la Palabra de Dios que estaba cautiva y manipulada por la Iglesia Católica Apostólica y Romana de aquella época.

El 31 de octubre de 1517, Martín Lutero clavó las 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittemberg en Alemania. Estas tesis de Lutero eran una protesta bíblica contra la venta de las indulgencias, contra la autoridad del papa, el purgatorio, etc..

https://i0.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/lutero-95tesis.jpg
Lutero clavando las 95 tesis.

 

La Reforma.iniciada por Martín Lutero en el siglo XVI, produjo la separación de muchos sacerdotes y monjas católicas, así como de miles de personas que abandonaron la Iglesia Católica y formaron las Iglesias Evangélicas o Protestantes, presididas por pastores evangélicos que les predicaban el puro y santo Evangelio de Jesucristo.

Celebremos, pues, con gratitud a Dios y con renovada esperanza un nuevo aniversario de la Reforma Evangélica; no para detenernos en el pasado, sino abiertos a la Palabra de Dios y su Espíritu, que actúa siempre para que la iglesia sea una “iglesia reformada permanentemente reformándose”, anunciando en todo tiempo a JESUCRISTO como Señor y Salvador.

Sigamos proclamando y defendiendo los 5 Solos que enarboló la Reforma Evangélica o Protestante: “Sola Fe, Solo CRISTO, Sola Gracia, Sola Escritura, Solo Gloria a Dios”.

A todos los Cristianos Evangélicos del Perú, América Latina y el Mundo les deseamos un:

¡FELIZ DÍA DE LA REFORMA! – HAPPY REFORMATION DAY!

Son los sinceros deseos del personal periodístico del Diario Evangélico Digital “BEREA”.

Historia del Himno Lema de la Reforma: “Castillo Fuerte es Nuestro Dios”

https://i0.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/himno-castillo.bmp

Jueves 30 de Octubre del 2008
Música Cristiana
Chile

Por: Mónica Tapia Erazo*

Martín Lutero, el líder de la Reforma Evangélica o Protestante, escribió la letra y la música del famoso himno “Castillo Fuerte es Nuestro Dios”, que se constituyó en el Himno Lema de la Reforma. 

Lutero era músico desde la cuna. Como niño tenía una voz esplendorosa para cantar. Su entretenimiento favorito era tomar su laúd (instrumento de cuerda) todos los días después de haber comido y apartarse por media hora para tocar y cantar.”

Mientras él estaba estudiando en una escuela del Monasterio Franciscano siendo muy joven, muchas veces usó su magnífica voz para cantar frente a las ventanas de los ricos de aquella época con el fin de obtener limosnas y poder dárselas a los pobres. Lutero exclamaba: “A quien no le guste la música, nunca podrá ser mi amigo.”

El dijo que la música era un “don (regalo de Dios) y una gracia de Dios y esto podía hacer huir a Satanás y hacer que el hombre olvidara todo enojo”. Su deseo era componer himnos para que el mensaje de Dios fuese propagado por medio del canto. El deseaba que todos sus compatriotas tuviesen himnos y leyesen la Biblia en su propia lengua. Al leer la Biblia oirían la voz de Dios y al cantar himnos, ellos hablarían con Dios.

https://i1.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/lutero-familia.jpg
Lutero cantando y tocando el laúd junto a su familia.

 
Antes de Martín Lutero, la música era usada solamente por los sacerdotes de las iglesias o coros selectos en latín. Pero el gran Reformador introdujo al mundo la himnología congregacional. El primer himnario evangélico o protestante fue publicado en Wittenberg, Alemania, en 1524. Este libro tenía  tan sólo 8 himnos, 4 de ellos escritos por Martín Lutero.

En poco tiempo la demanda de este libro fue grande. La gente aprendió y cantó los himnos con mucho entusiasmo y Alemania llegó a ser un “mar de cantos”. En esta forma, Martín Lutero vino a ser aceptado y reconocido como el padre de la himnología congregacional.

Es rara la vez que se encuentra un individuo como Lutero que escriba la música y la letra de sus himnos inspirados. De sus 37 himnos, el más conocido es “Castillo Fuerte es Nuestro Dios”. Tiene un mensaje que posee virtud, gracia y eficacia, toda la Iglesia Evangélica o Protestante lo ha cantado desde esa fecha hasta hoy día.

Mientras Lutero vivía, sus enemigos decían que toda Alemania estaba aceptando y aprendiendo sus doctrinas por medio de sus himnos. Acusaban a los himnos de ser los que “destruían más almas que aun los libros o sermones escritos por él”.

Se cree que fue durante el cautiverio en el castillo de Wartburgo que Lutero se inspiro y escribió este hermoso himno. Sus amigos lo llevaron y le escondieron en la fortaleza de Wartburgo para protegerlo de sus enemigos.

https://i0.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/castillo-wartburgo.jpg
Castillo de Wartburgo donde Lutero se
inspiró y escribió su famoso himno.

 
Lutero, seguía con la traducción de Los Salmos y compuso un tomo de sermones y una multitud de otros escritos. Por casi un año exhortaba, enseñaba, reprendía y tronaba desde un escondite en las montañas. Posiblemente encontró en aquel castillo un lugar de seguridad y ayuda, lo que le inspiró a escribir y a reflexionar en la seguridad y ayuda que Dios era para él.

Este himno entrega un mensaje de seguridad en tiempos de prueba por parte del enemigo de nuestra almas y es de gran aliento para aquellos trances difíciles de la vida.

Martín Lutero se inspiró en el salmo 46 para escribir el himno clásico de la Reforma Evangélica o Protestante “Castillo Fuerte es Nuestro Dios”.

.
He aquí la letra de este himno según la traducción española del poeta y eclesiástico Juan Bautista Cabrera:

Letra:

1. Castillo fuerte es nuestro Dios,
defensa y buen escudo.
Con su poder nos librará
En este trance agudo.
Con furia y con afán
acósanos Satán;
por armas deja ver
astucia y gran poder;
cual él no hay en la tierra.

2. Nuestro valor es nada aquí,
con él todo es perdido.
Más por nosotros pugnará
de Dios el Escogido.
¿Sabéis quién es? Jesús,
El que venció en la cruz,
Señor de Sabaoth,
Y, pues Él sólo es Dios,
Él triunfa en la batalla.

3. Aunque estén demonios mil
prontos a devorarnos,
no temeremos, porque Dios
sabrá aun prosperarnos.
Que muestre su vigor
Satán y su furor
Dañarnos no podrá
pues condenado es ya
por la Palabra santa.

 

* Tomado del sitio web del Ministerio Radial “Cristo es tu Ruta” de la República de Chile.

.
VIDEOS:

Escuche el Himno Lema de la Reforma en tres idiomas diferentes: español, alemán e inglés.

a) Himno “Castillo Fuerte es Nuestro Dios” (español):

b) Himno “Ein feste Burg ist unser Gott” (alemán):

c) Himno: “A Mighty Fortress is our God” (inglés):

Evangélicos celebran el ‘Día de la Reforma’ el 31 de octubre

https://i1.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/estatua-lutero.jpg

Jueves 30 de Octubre del 2008
Eventos cristianos
Bandera de Panamá Panamá

CIUDAD DE PANAMÁ, Panamá (Noticiascristianas.net) Uno de los acontecimientos de la historia recordados por los cristianos evangélicos y celebrado en las Iglesias Evangélicas cada 31 de octubre es el Día de la Reforma establecido por la lucha del personaje religioso Martín Lutero, teólogo y reformador religioso alemán, quien precipitó la Reforma Protestante al publicar en 1517 sus 95 tesis denunciando las indulgencias y los excesos de la Iglesia Católica.

Martín Lutero, Nació cerca de Eisennach, Alemania, en 1483, de padres de humilde condición, durante el desarrollo de su vida mantuvo una formación religiosa inigualable, por lo que en 1505, decidió cambiar el rumbo de ella de manera radical, decidiendo entrar al monasterio Augustino en Erfurt.
 
Luego en 1507, con 24 años, fue ordenado como sacerdote continuando así un largo camino que lo llevaría a descubrir en 1517 la predicación de indulgencias por parte de un monje dominico, Tetzel.
 
Por medio de la compra de indulgencias, según la enseñanza tradicional, se libraba a las almas recluidas en el purgatorio de los tormentos del mismo, causa que introdujo a Lutero en una batalla por la verdad causando la apertura de un tribunal de inquisicón que culminó en la excomunión de Lutero de la religión Católica.

https://i1.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/lutero95tesis.jpg
El 31 de octubre de 1517, Lutero clava las 95 tesis
contra las indulgencias en Wittenberg, Alemania.

 
Las 95 tesis, desafió las enseñanzas de la Iglesia de Roma con respecto a la naturaleza de la penitencia, la autoridad del Papa y la utilidad de las indulgencias, esta publicación (clavada en las puertas de la Iglesia del Palacio de Wittenberg el 31 de octubre de 1517) detonaría un debate teológico que desembocaría en la Reforma y el nacimiento de varias tradiciones dentro del Cristianismo, tales como el Luteranismo, el Presbiterianismo y el Anabaptismo.
 
Lutero redactó sus 95 tesis como soporte para un debate teórico, una “disputa” teológica, práctica corriente en la época.
 
En 1520 Lutero completó el ciclo de su ruptura con la Iglesia Católica, al desarrollar sus ideas en tres grandes escritos reformistas: ‘Llamamiento a la nobleza cristiana de la nación alemana’, ‘La cautividad babilónica de la Iglesia’ y ‘Sobre la libertad cristiana’.

.
El 15 de junio de ese año, León X publicó la bula de excomunión de Lutero intitulada ‘Exsurge Domine’; cuando Lutero la recibió se dirigió al pudridero de la ciudad y juntamente con el Derecho Canónico, la arrojó a las llamas.

https://i1.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/luther-biblia.jpg
Martín Lutero tradujo la Biblia al alemán.

 

Con su traducción de la Biblia al alemán, Martín Lutero ganó fama permanente en relación con la unificación del idioma alemán, hoy en día unos 70 millones de fieles pertenecen a la Iglesia Evangélica Luterana en el Mundo.
 
Hasta 1534 sólo circulaban traducciones al latín de la Sagrada Escritura, cuya lectura y estudio estaban destinadas a sacerdotes y eruditos.
 
La traducción de Lutero intentó poner la Biblia al alcance de la población, siguiendo su idea de que cada lector y no la Iglesia es responsable de la interpretación de la Biblia.
 
Lutero publicó su Biblia apenas 60 años después de la invención de la imprenta y con ello se transformó en el primer libro de circulación masiva de la historia y también marcó el inicio de otra revolución: la lectura masiva.
 
En el año 1546 murió Lutero, en donde pasó los últimos años de su vida bajo cuidados y amarguras, pero su muerte fue la de un cristiano que como Pablo, había peleado la buena pelea, había guardado la fe y esperaba el galardón que el Señor, el justo juez, le daría en aquel día.

BIOGRAFÍA DE MARTIN LUTERO:

Lea una biografía más detallada de este gran reformador alemán, en el siguiente enlace web:

Biografía de Martín Lutero

Artículos y Noticias Relacionadas:

Vida y obra del Gran Reformador Martín Lutero

31 de octubre: “Día de la Reforma Evangélica o Protestante”

Iglesias evangélicas celebran el Día de la Reforma Evangélica este 31 de octubre

Precursores de la Reforma Evangélica o Protestante

Vida y obra del Gran Reformador Martín Lutero

https://i1.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/lutero-5-solos.png

Miércoles 29 de Octubre del 2008
Testimonio
 Argentina

Por: Pablo Burguess*

Mientras Savonarola, en el centro del mundo civilizado, batallaba por la pureza de la moral y creencias cristianas, crecía en las selvas teutónicas un niño que más tarde había de realizar el sueño de este y llevar a cabo la obra colosal de la reforma del Cristianismo. Se llamaba Martín Lutero. Nació cerca de Eisennach, Alemania, en 1483 de padres de humilde condición, que sin embargo se empeñaron por la educación de su hijo. Acabados los estudios elementales en su pueblo, pasó un año en una escuela de Magdeburgo y después fue a Eisennach a un colegio de los franciscanos. La pobreza de sus padres le obligaba a vivir como «estudiante pobre» es decir, recibiendo albergue libre y pidiendo limosnas a los ricos. En Eisennach encontró protección en la familia Cotta, que se interesó por él hasta el punto de ofrecerle un hogar en su casa.

En el año 1501, Lutero estaba listo a entrar en la Universidad de Erfurt, centro entonces de la vida intelectual de Alemania. Su padre había prosperado en su oficio de minero y resolvió hacer de Martín, su hijo, un abogado.

Progresaba en sus estudios hasta el año 1505, cuando repentinamente, dejó la carrera de la abogacía para entrar en el monasterio de los agustinos en Erfurt. Hay varias leyendas que explican este cambio inesperado, pero lo único que sabemos de los escritos de Lutero mismo, es que ciertas «dudas» respecto al estado de su alma le impulsaron a tomar los votos monásticos. Estas dudas le atormentaban aún después de entrar en el convento. Se sentía pecador y anhelaba el perdón de Dios. No encontraba lo que su alma deseaba en las costumbres y prácticas monásticas, a pesar de cansar a sus superiores con sus continuas confesiones y de castigar su cuerpo con un ascetismo riguroso.

Desengañado de estas cosas se dedicó a un estudio de las Sagradas Escrituras, una copia de las cuales había encontrado encadenada a un pilar de la biblioteca de la universidad. De estas y de las explicaciones de un anciano hermano del monasterio llegó a entender que el perdón de Dios no se alcanza por las penitencias y «buenas obras», sino simplemente por aceptar el perdón que su amor ha previsto.

Así, después de dos años de lucha, su alma encontró la paz que anhelaba.

Más o menos, en el año 1510, sus superiores mandaron a Lutero a Roma, para desempeñar allí una comisión del convento. El había esperado encontrar en el sumo pontífice y su corte, modales de la vida cristiana, y quedó sorprendido y horrorizado al contemplar la corrupción que existía en los lugares que él creía verdaderamente santos. Sin embargo, consideró necesario seguir las costumbres de los peregrinos a Roma, y así, entre otras cosas, subió la «escalera santa» (que se cree trasportada por manos de ángeles de Jerusalén a Roma) de rodillas y diciendo un Padrenuestro en cada escalón. Repentinamente recordó la declaración del profeta Habacuc, citado después por el apóstol Pablo: «El justo vivirá por su fe» y le ocurrió que todas aquellas penitencias y todos estos rezos forzados, no valían absolutamente nada.

Sin embargo no pensó de sí sino como fiel hijo de la Iglesia Romana, y al regresar a su convento en 1512, recibió el título de Doctor de la Sagrada Escritura en su universidad de Erfurt, y aceptó el profesorado de teología en la recién fundada y pequeña universidad de Wittenberg. Al principio de su actividad como profesor, Lutero enseñaba la misma teología que había aprendido en Erfurt. La única diferencia entre él y los demás profesores, era de que él basaba los dogmas en la experiencia más bien que en principios filosóficos o autoridad del Papa o de la Iglesia. Pero poco a poco vino a entender que era imposible reconciliar sus principios con los de la teología antigua. Así pasaron cinco años.

En 1517 llegó cerca de Wittenberg, un fraile llamado Juan Tetzel recogiendo dinero para acabar la construcción de la iglesia de San Pedro en Roma, dando indulgencias en cambio, con autorización del mismo Papa y del arzobispo de Mainz. Tetzel afirmaba que cada vez que se oía sonar el dinero al caer en la caja de recaudación, se libraba un alma del purgatorio. El pueblo entendió que se compraba no solo el perdón de los pecados pasados sino aún el derecho de pecar durante unos días futuros, doctrina que soltó todos los lazos de la moralidad.

Lutero conoció el desastroso efecto de la venta de las indulgencias por medio del confesionario e indignado escribió sus famosas 95 tesis, clavando lo escrito en las puertas de la iglesia del Castillo de Wittenberg el día antes del «de Todos los Santos», 31 de octubre, para que fueran leídas por los que llegaran a la celebración de este día.

Continúa…

Historiador César Vidal presenta libro ‘El caso Lutero’: Lutero llegó a respuestas correctas por hacer las preguntas correctas

.
https://i2.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/libro-caso-lutero.JPG

Miércoles 29 de Octubre del 2008
Libros
España

MADRID, España (eMision,EcoDiario/ACPress.net) El historiador evangélico César Vidal presentó su último libro -‘El caso Lutero’, un “ensayo heterodoxo”- citando a James Atkinson. Vidal señaló que “Lutero había llegado a las respuestas correctas porque se había formulado las preguntas correctas”. Fue el pasado día 23, cerca del Día de la conmemoración anual de la Reforma, en el Hotel Wellington en Madrid.

Vidal hace apenas unas semanas había presentado el que entonces era su último libro: “Por qué soy Cristiano”, de Editorial Planeta, agotada ya su primera edición y camino de acabar con la segunda. En la presentación de este su último libro –de momento- expresó que “me gusta escribir de todo, pero me siento cómodo con la dimensión espiritual, tanto de mi vida como de mis obras”, palabras con las que deja claro que “El caso Lutero” no sólo tiene “finalidad historiográfica”, sino que tiene también un envés de “contenido espiritual” y hasta didáctico.

Fue el pasado día 23, cerca del Día de la conmemoración anual de la Reforma (31 de octubre) cuando César Vidal presentó “El caso Lutero” (Editorial Edaf), que ha sido distinguido con el “Premio Finis Terrae de ensayo humanista heterodoxo”. Y, desde luego, muchos consideran un heterodoxo a Vidal: un novelista capaz de predicar el Evangelio y la Reforma Protestante con naturalidad en medio de su labor como escritor y periodista. 

EL LIBRO

“El Caso Lutero” es un estudio que quiere interpretar y comprender las diferentes etapas por las que atravesó el reformador alemán y que le llevaron, sin que probablemente ésta fuera su intención, a una ruptura con Roma que cambió el curso de la historia de la Iglesia Cristiana, de Europa y de la humanidad. Se trata de una obra de investigación histórica a Lutero, desde su conversión hasta su separación definitiva de la Iglesia Católica en la Dieta de Worms, su excomunión por el Papa León X y la condena a la hoguera por Carlos V, pasando por los abusos en la venta de indulgencias, la corrupción eclesial y la deplorable situación espiritual del pueblo llano.

https://i1.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/vidal-libro.JPG
Historiador evangélico César Vidal
presenta su libro ‘El caso Lutero’.

.
El conocido escritor sostiene que no se trata de una biografía más del monje alemán, sino de “un intento de un historiador, que no es católico ni luterano, por comprender las razones del desgarro experimentado por la cristiandad occidental a inicios del siglo XVI”.

El caso Lutero es un ensayo, por tanto, heterodoxo que, afirma, ha arrancado de las fuentes originales del Protestantismo. “Quise escribir este libro en primer lugar por el gran desconocimiento que hay en la sociedad española tanto de Lutero como de la Reforma Protestante”.

El ensayo inicia su recorrido mucho antes del 31 de octubre de 1517, fecha en la que Lutero clavó en las puertas del castillo de Wittemberg sus 95 tesis contra las indulgencias. Es el obligado contexto, el prolegómeno que necesita Vidal para explicar que “la tremenda crisis institucional del papado constituía un síntoma innegable de una no menos profunda crisis espiritual”.

“¿Verdaderamente eran anticatólicas las noventa y cinco tesis de Lutero?” es lo que Vidal se pregunta, entendiendo que Lutero no quería ni se imaginaba una ruptura tan lacerante con la Iglesia Católico-Romana. Ni tan siquiera fue un pulso o un reto. “Decir que fue un desafío a la Iglesia Católica es insostenible históricamente. En realidad, la raíz del problema no estuvo en Lutero sino en las prácticas económicas de ciertas jerarquías, incluido el Papa”. Cree César Vidal que la intención de Lutero era iniciar un debate de profundo calado teológico que atendiera las necesidades reales de la Cristiandad de la época tal y como, previamente, lo habían pretendido otros reformadores o humanistas de la talla de Erasmo de Rotterdam. Pero aunque su intención era someter a discusión el texto, de acuerdo con la práctica académica de la época, la acción fue interpretada como un grave desafío a la jerarquía eclesiástica.

https://i2.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/vidal-libro1.jpg portada del libro
César Vidal y su nuevo libro ‘El caso Lutero’.


PRESENTE Y FUTURO

El libro mira al pasado, pero otea el horizonte. Así lo dijo en la presentación Vidal: “El libro pretende que la Historia vivida hace casi medio milenio arroje su luz sobre lo acontecido en estos siglos intermedios y, sobre todo, sobre nuestro devenir en los próximos tiempos”.

Por ello, quiere aplicar -a la luz de la Reforma Protestante- sus principios al presente y futuro. Así, afirma Vidal que en España tenemos vacíos que llenar. El cree, por ejemplo que es necesario hoy en día entender que Lutero “frente a los problemas de la humanidad vuelve a la Biblia por encima de cualquier tipo de jerarquía o de orden establecido”. 

MULTIMEDIA

Pueden ver o descargarse aquí el video con una entrevista a César Vidal, junto a la presentación que el autor hizo del libro “El caso Lutero” (video, 41 Mb).

También pueden ver aquí el trailer de la película “Lutero” de Joseph Fiennes (video, 5 Mb)

https://i0.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/cesar-vidal.jpg
César Vidal Manzanares.

.
RESEÑA DEL AUTOR

César Vidal Manzanares (Madrid, 1958) es historiador, escritor y colaborador en medios de comunicación. Es doctor en Historia, con premio extraordinario de fin de carrera por la UNED, en Teología y en Filosofía, por la Logos University, y licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid.

Cristiano evangélico protestante, es conocido, además de por su trabajo como historiador, tanto por su abundante trabajo como escritor como por su colaboración en diversos medios de comunicación (prensa, radio, televisión e Internet). Algunos de los medios en los que ha colaborado son: COPE, Libertad Digital, El Mundo, Protestante Digital, Telecinco y Antena 3. Actualmente, es director del programa La Linterna de la Cadena COPE y de Camino del Sur también de la Cadena COPE.

Ha ejercido la docencia en distintas universidades de Europa y América. También ha sido galardonado con diversos premios, como el Premio Humanismo de la Fundación Hebraica y ha sido reconocido por su labor en defensa de los derechos humanos por organizaciones como Yad-Vashem, Supervivientes del Holocausto (Venezuela), ORT (México), Jóvenes Contra la Intolerancia o la Asociación Víctimas del Terrorismo.

A todo esto se añade que ha sido ganador del Premio de novela histórica Ciudad de Cartagena (2000) por la mandrágora de las doce lunas; Premio de biografía Las Luces (2002) por Lincoln; Premio Jaén (2004) por El último tren a Zurich. Premio CCEI (2005) por la misma obra, Premio Espiritualidad 2004 con la obra El testamento del pescador, el libro de temática espiritual más vendido en España en 2004 a excepción de La Biblia, Premio de Ciencias Sociales (2005) de la Academia de ciencias, tecnología, educación y humanidades y ganador del Premio Ciudad de Torrevieja 2005 con Los hijos de la luz. En 2006 ganó el premio Algaba dedicado a biografías y estudios históricos con la obra Pablo el Judío de Tarso.

31 de octubre: “Día de la Reforma Evangélica o Protestante”

https://i2.wp.com/ceirberea.blogdiario.com/img/lutero-95-tesis.jpg

Martes 28 de Octubre del 2008
Historia Cristiana
 Perú

 

El gran acontecimiento que despertó la atención del mundo a principios del siglo XVI fue la Reforma Evangélica o Protestante, que empezó el 31 de octubre de 1517 en Alemania, bajo la dirección de Martín Lutero, y se esparció por todo el norte de Europa, y que dio como resultado el surgimiento de las Iglesias Evangélicas que no debían fidelidad a la Iglesia Católica Romana.

 

El Papa reinante, León X, en virtud del hecho de que necesitaba grandes sumas de dinero para la terminación del templo de San Pedro en Roma, permitió a un agente llamado Juan Tetzel, que fuese por Alemania vendiendo certificados, firmados por el Papa, con virtud de conceder el perdón de todo pecado, no sólo de los poseedores del certificado, sino también de los amigos vivos o muertos en cuyo favor fuesen comprados, sin la confesión, el arrepentimiento, la pena o la absolución por un sacerdote.
.
Juan Tetzel decía a la gente: “Tan pronto como su moneda suene en el cofre, el alma de sus amigos ascenderá del purgatorio al cielo.” Ante esta situación Martín Lutero empezó a predicar en contra de Juan Tetzel y su venta de indulgencias, denunciando abiertamente su enseñanza.
.
En la mañana del 31 de octubre de 1517, Martín Lutero clavó en la puerta de la iglesia del Castillo en Wittenberg (Alemania) un pergamino que contenía las noventa y cinco tesis o declaraciones, casi todas relacionadas con la venta de indulgencias, pero en su aplicación atacaba la autoridad del Papa y del sacerdocio. Los gobernantes de la Iglesia Católica Romana en vano procuraban restringir y lisonjear a Martín Lutero; él permaneció firme y la tempestad sólo le hizo más resuelto en su oposición a las doctrinas y prácticas no apoyadas por la Biblia, que enseñaba el Catolicismo Romano.

Continúa…