Avivamiento Mundial o Apostasía (1ra. Parte)

Domingo 20 de Abril del 2008
Apostasía
Estados Unidos
Por: Dr. Antonio Bolainez*
La Biblia dice: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1ª de Timoteo 4:1).
Lunes 23 Junio 2008 a las 10:45 am
Muy buen artículo, edificante para la iglesia del Señor, y más aún en estos días que la apostasía está invadiendo nuestros medios, y nos preguntamos qué es lo que está pasando. Felicitaciones y que Dios les siga bendiciendo ricamente con este trabajo.
Desde Chile, bendiciones y sigan así.
Viernes 11 Julio 2008 a las 1:11 pm
Lo que preocupa realmente en nuestras iglesias del Perú y el Mundo es cuando suceda lo que detallo a continuación:
- Cuando vengan los comerciantes del Evangelio.
- Los lobos vestidos de ovejas que se llevan a los mujeres y almas débiles.
- Los infiltrados del Vaticano (Jesuitas) que están ocultos encubiertamente en las iglesias cristianas desde los tiempos de Alberto Rivera (ex-jesuita).
- Los ecuménicos junto con los infiltrados que están aun parados en los pulpitos que están llevando de regreso a Roma a los incautos e ignorantes del Evangelio que le dicen amen a todo lo que escuchan antes de confrontar son las Escrituras.
Síntomas para detectar a los infiltrados son:
- Estos nunca predican ni enseñan sobre Babilonia (Vaticano) Roma.
- Jamás tocan la idolatría y el paganismo.
- No dan una clara enseñanza sobre María la diosa y María la madre de Cristo.
- Son indulgentes con el pecado.
- Su predica central y principal es: “Dios es amor” como los católicos romanos.
- Tienen un afecto natural con las religiones paganas.
- Aman las riquezas y la buena vida como los masones y paganistas.
- Casi siempre se predican así mismos y andan orgullosos a punto de reventar.
Si no se preocupan de estos falsos apóstoles y falsos cristos que se predican así mismos, puede ser demasiado tarde porque puedes acabar en Roma o en el infierno. Yo libro mi alma con advertir del peligro como un atalaya.